Capítulo 12

Al parecer solo Shira se había percatado de que Kuroi ya no estaba en el cráter. Buscó con la mirada por todo el lugar para encontrarle. Ya habían demostrado que eran peligrosos y que no les importaba el método. Pero cuando Shira lo encontró era demasiado tarde. Kuroi estaba detrás de ella. Shira, que estaba en el suelo, se levantó lo más rápido que pudo haciendo una mueca de dolor por el hombro herido para defenderse pero fue en vano pues Kuroi la agarró de las muñecas. Sus manos desprendían una especie de aura negra a su alrededor.

Sin poder evitarlo Shira cayó poco a poco en la inconsciencia.

Kuroi – lo siento pero dormida no molestarás – la cogió en brazos con una expresión  de triunfo.

Hana –¡¡Kuroi suéltala!!!¡Ni se te ocurra llevártela! – exclama sobresaltada al darse cuenta de que Shira estaba inconsciente en brazos del chico.

Kuroi  reía mientras dejaba a Shira un poco apartada en el suelo.

Kuroi – Ahora sólo quedáis tres – Comentó para luego lanzarse contra Hana. Mientras corría en su dirección iba alzando el puño a la vez que se rodeaba de una aura oscura como la que había llevado a Shira a perder la consciencia.

Hana juntó poder lo más rápido que pudo para formar una barrera de ramas, pero no funcionó. Las gruesas llamas cayeron al suelo pesadamente en cuanto el puño del chico se acercaba. Hana vio con horror como Kuroi estaba unos pasos delante de ella con el puño en alto. No podía evitar el golpe. No podía usar más magia. Pero algo detuvo el impacto.

Sejo – Nadie se lleva a nadie. – dijo con una mueca de dolor sin despegar sus ojos de los de Kuroi.

Sejo había recibido el golpe que iba directo a Hana en el estómago. Hacia grandes esfuerzos para no doblarse de dolor. Además, a cada segundo que pasaba se encontraba más cansado. Bajó la mirada hacía el puño del chico que aún seguía en su estómago. Seguía rodeado por esa aura negra. Ya no podía aguantar más. Se dejó caer hacia un lado. Lo que quiera que hiciese esa aura lo había dejado sin poder moverse.

Ya no podía hacer nada más. Fue el segundo en caer.

Hana aprovechó para intentar apresar los brazos de Kuroi con ramas que aparecieron en su espalda pero cuando iba a apresarle fueron cortadas por un rayo de luz. Shiroi estaba al lado de su hermano con una espada de luz con la que había cortado sus ramas.

Por otro lado Rora vio desde lejos como Kuroi dejaba a Shira en un lugar un poco apartado. Sin dejar de mirar a Shiroi juntó toda la concentración que pudo e hizo, sin que ninguno de los dos gemelos se percatase, que el cuerpo de Shira se alzara en el aire y se posase suavemente lejos del campo de batalla. Justo cuando Shira fue dejada en el suelo vio como Shiroi salía disparado hacia su hermano para ayudarle.

Por otro lado Sejo estaba en el suelo. Parecía que estaba en la misma condición que Shira. Vio como sus dos amigos iba a atacar a Hana. No podía permitirlo.

Rora alzó las manos en dirección a los gemelos e hizo que un gran torbellino los rodease. El torbellino arrastró rápidamente la tierra y todos los objetos que podían salir volando fácilmente impidiendo a los gemelos ver nada. Se acercó corriendo a Hana y Sejo y entre las dos chicas llevaron al inconsciente chico al lugar donde se encontraba Shira.

Hana – gracias. No hubiese podido aguantar. – Rora sólo asintió.

Rora – vale. Voy a elevarnos a los cuatro. Necesito que mantengas a Shira y a Sejo bien sujetos.

Hana – si claro. Pero ya estás manteniendo el torbellino. ¿Podrás?

Rora – ese es el problema. Necesito que los retengas. No puedo mantenernos a los cuatro flotando y el torbellino a la vez. Pero necesitamos salir de aquí. No somos rivales para ellos y no podemos dejarnos atrapar.

Hana se dio cuenta. Lo decía más para convencerse a sí misma que a ella pero asintió y cerró los ojos. Tras un momento de concentración por parte de Hana volvió a mirar a Rora.

Hana – Ya. Los tengo pero no aguantaré mucho.

Rora no tardó ni un segundo en dejar de mantener el torbellino y se fue deshaciendo poco a poco a la vez que los cuatro adolescentes ascendían en el aire.

Cuando los gemelos pudieron ver lo que sucedía a su alrededor los cuatro chicos ya no estaban. Habían conseguido escapar.

 

En una alta colina cercana al lugar fue hasta donde la magia de Rora les pudo llevar. Podían ver perfectamente las ruinas y la pista de hielo de donde acababan de escapar.

Hana – Al parecer lo conseguimos.

Rora – sí. Menos mal. – Dijo con la mirada perdida en las ruinas.

Hana – Rora, es lo mejor que podíamos hacer. Son demasiado fuertes. Tu misma lo has dicho.

Rora – si pero… eran… – La chica no era capaz de completar ninguna frase. – Viste su mirada.

Hana – Si la vi. No eran ellos Rora. No…

Pero no pudo terminar la frase porque un gran estruendo seguido de un temblor se escuchó. Procedía de las ruinas donde minutos antes habían estado. Rora se levantó de golpe dispuesta a ir corriendo a ver qué pasaba. Pero la mano de Hana que la había cogido de la muñeca la detuvo.

Rora – ¡Hana! ¡Tenemos que ir! Y si…

Hana – No Rora. Sea lo que sea que esté pasando no servimos de nada.

Rora – pero… Espero que estén bien. Como ese Maldito Tipo les haya hecho algo te juro que lo mato. – dijo fríamente mirando fijamente hacia las ruinas.

Hana – De momento sólo sabemos que ellos están de su lado. –  Suspiró – aunque no tengo ni idea de por qué o cómo.

Rora alzó la mirada al cielo. Intentaba contener las lágrimas.

Sejo se incorporó no sin esfuerzo. Lo primero que hizo fue llevarse la mano al estómago.

Sejo – hey ¿Qué pasa? esto no se ve todos los días.

Rora no dijo nada. Simplemente fijó la vista en las ruinas donde hacía escasos minutos habían estado.

Sejo – sonríe que no se acaba el mundo. Al menos están vivos.

Rora siguió sin responderle.

Sejo – oye ¿Shira está bien? Parece…

Hana – creo que sí. Vi como Kuroi le atacaba con ese poder oscuro suyo…espero que esté bien.

Sejo – creo que debemos hablar con Megumi de esto.

Hana – si… deberíamos ir ya.

Sejo – ¿ahora?

Hana – ahora. – acotó mirando el lugar donde su amiga no apartaba la vista.

Tras un último vistazo al horizonte, los Shikatsus emprendieron la vuelta a la ciudad.

 

El sol se estaba poniendo.

Tras un costoso viaje debido al agotamiento consiguieron llegar a los apartamentos donde vivía Megumi.

Llamaron a la puerta y en seguida esta se escuchó la alegre voz de Megumi.

Megumi – ya va, un momento – se escuchó el giro de una llave y la puerta se abrió – ¡hola chicos! – Su mirada se posó en sus ropas llenas de polvo e incluso con rasguños – ¿QUÉ NARICES OS HA PASADO? ¡Vaya pintas!

Sejo – nos han dado un palizón…

Megumi – pasad anda y ahora me contáis… ¿debo preocuparme? ¿Os ha visto alguien?

Hana – si a lo primero, no a lo segundo.

Sejo – ¿y qué hacemos con esto? – dijo señalando a Shira que estaba en el suelo detrás de Rora. – no veas lo que nos ha costado traerla sin que la viera nadie.

Megumi – ¡¿qué le has hecho a la pobre?! Sí que es verdad que se mete contigo pero es en broma hombre, ¡no era para que me la dejaras inconsciente!

Sejo – ¡¡SI YO NO HE HECHO NADA!!

Megumi – eso dicen los culpables de un crimen.

Sejo – un poco de compasión que me siento como si fuera un anciano y solo tengo quince años.

Rora – ¡Por la Gran Maga eres un abuelito disfrazado!

Sejo – ¡EHHHH! Yo soy mucho más habilidoso que un anciano y… – no terminó la frase porque Rora le había dado una colleja.

Rora – ¡JA! – Exclamó triunfante – ¿y donde tienes los reflejos jovenzuelo?

Sejo – venga ya, ¿por qué no puedes seguir calladita? Así no molestas – Rora le sacó la lengua.

Entraron dentro de la casa y se acomodaron. Rora dejó a Shira en el sillón con ayuda de Megumi. La profesora mostraba una expresión realmente preocupada. La chica se sentó a su lado sobre un puf y al poco rato se quedó dormida. Sejo y Hana se sentaron en los pufs restantes, y le contaron a Megumi lo sucedido con los gemelos.

Megumi – vamos, resumiendo: ese tal “ÉL”…

Hana – Llámale X…

Megumi – X…

Rora – Llámale más X. Todo junto.

Megumi – ¿qué más dará? – Al ver la mirada de Rora rectificó – Bueno vale. Me decís que Llámale X os quiere a vosotros no se sabe para qué y les ha convencido a esos dos de que si os entregan revivirá a sus padres…algo poco probable. O esos dos están hechizados o tienen un fuerte deseo de revivir a sus padres y se han vuelto locos.

Sejo – además no veas como luchan.

Hana – Saben Aikido, y si suponemos que los tíos malotes esos les han ayudado a usar sus poderes ya tienen más entrenamiento. Estamos hablando de los mismos tíos que se cargaron a sus padres. ¿Serán asesinos en serie? ¿Y si les busca la policía?

Megumi – si son Shikatsus saben mantenerse al margen de la policía humana. Pero los gemelos Tsuki… juraría que eran Eitaika.

Sejo – no tenían poderes, eso te lo aseguro.

Megumi – ¿es posible que sus padres fuesen magos? – preguntó intrigada.

Hana – ni idea. Las más cercanas a los gemelos son ellas que les conocen desde aquel campamento en primaria – señaló con la cabeza a Shira y a Rora.

La profesora miró a las dos alumnas y recordó la determinación en su mirada del día que fueron a casa de sus amigos a averiguar qué había sucedido. No dudaron ni un momento en arriesgarse.

Megumi – me pregunto cómo estarán… – dijo más para sí misma que para Hana.

Hana – eran muy cercanos, estoy segura que ha sido duro. Megumi si hubieses visto la mirada de Rora… estaba todo tan perdido pero ella seguía con un brillo de esperanza…yo no sabía que hacer…de verdad me hubiese gustado poder hacer algo y…

Megumi – tranquila Hana, ya está. – Le acarició el hombro con la mano – iré a por algo para que comáis y os relajéis un poco ¿vale? Ahora mismo vuelvo.

Hana asintió y se enjugó una lágrima que no había terminado de salir. Estaba sucia y de pronto su mirada parecía muy cansada. Sejo se levantó en seguida y se arrodilló junto a la chica que parecía estar a punto de echarse a llorar.

Sejo – tranquila Hana todo ha pasado. Ahora estamos seguros con Megumi.

La profesora se paró en el umbral de la puerta, se giró para mirar a la chica y sin pensarlo preguntó:

Megumi – ¿Si me pasase algo, iríais a por mí con la misma determinación? – preguntó con la mirada perdida en el suelo.

Hana – claro, eres el único Shikatsu que se ha preocupado por nosotros.

Sejo – en lo poco que nos has estado entrenando nos has intentado matar para que mejoremos…te lo debemos.

Hana – para nosotros no eres solo una profesora y entrenadora…Rora y Shira piensan igual. Nos estas enseñando más de lo que piensas, y valoramos mucho la paciencia que estas teniendo con nosotros, no somos fáciles de…no somos fáciles.

Megumi asintió con una tímida sonrisa y se alejó para ir a por algo de comida. Sejo y Hana se miraron.

Hana – Sejo,  ¿qué va a pasar ahora? Nunca hemos tenido este tipo de problemas desde que sabemos que tenemos poderes. Y…tengo miedo de a dónde puede llegar esto. ¿Qué va a pasar con la gente? ¿Qué va a pasar con ellos? ¿Y nosotros? Podíamos haber muerto Sejo ¡muerto! – susurró con la mirada llena de terror.

Respiraba agitadamente a lo que el chico no pudo responder con palabras lo hizo con un abrazo al que Hana se aferró temblorosa antes de que reapareciera Megumi con una bandeja con chocolate caliente y pastas.

Al rato los chicos se habían calmado y Sejo no paraba de quejarse del puñetazo que le había dado Kuroi en todo el estómago.

Megumi – Hana, ¿podrías hablar con los padres de Rora y Shira y decirles que se quedan aquí? Di algo como que es una fiesta de pijamas o algo. Y pasaros por aquí mañana lo más pronto posible.

Sejo – ¿a qué te refieres con lo más pronto posible?

Megumi – sobre las siete de la mañana estaría bien – dijo mientras guiñaba un ojo a Hana.

Sejo – ¡¿QUÉ?!

Hana – vámonos lechuguino. No te preocupes Megu, mañana…a las siete estamos aquí – dijo guiñando un ojo a Megumi también – pero no me esperes que llegaré un pelín tarde…

Al día siguiente, Sejo se presento a las siete de la mañana en la casa de Megumi. En la puerta estaba pegado un cartel que decía. “So panoli te he hecho levantar temprano para nada. Si es que no pillas ni una ironía, ya sabía que eras cortito pero no tanto, voy a estar riéndome todo el día, por cierto por ahí hay puesta una cámara de video grabándote  para ver luego tu cara, no la busques que no la vas a encontrar. MUAJAJAJAJAJAJJAJAJAAJ.”

Sejo – para ser una adulta parece una cría… – se dio cuenta de la hora – ¡¡¡M-MIERDAAA!!! ¡¡La matooooooo!!¡¡¡MALDITA MEGUMI AHORA ME ABREEEESS!!!

Vecina – ¡tú! ¡Pelo pincho! ¡Deja de dar esos gritos que es sábado y la gente intenta dormir! Será posible estos jóvenes de hoy en día no tienen respeto por nada… – entonces cerró la puerta.

Sejo –  perdone señora… – se giró hacia la puerta de Megumi en un intento por encontrar la famosa cámara – definitivamente la mato.

Pasaron las horas y hacia las 11:30 de la mañana llegó Hana que encontró a Sejo tirado en el suelo escupiendo maldiciones. No pudo evitar reírse.

Llamaron a la puerta y Megumi les abrió con una amplia sonrisa (sobre todo por Sejo) un poco más tarde, Rora se despertó mientras Shira seguía durmiendo.

Megumi – chicos veréis, he estado mirando libros de magia antigua, moderna, bonita, fea, hechizos, contra hechizos…

Sejo – al grano malvada profesora. – le echó una mirada envenenada con los brazos cruzados desde el sillón.

Megumi – Acepto ese halago. Esto que os voy a contar es de un nivel avanzado ¿vale? pero creo que lo correcto es que lo sepáis desde ya: Veréis, en la antigüedad se creó una magia negra muy poderosa que fue sellada por magos de alto rango: fue llamada La Magia de Hades o del Infierno. De esta magia oscura provienen varias dispersas e incluso desconocidas.

>>Toda la magia está influenciada en parte por la luz y también por la oscuridad. De estar más en un bando que en otro depende del corazón del usuario y las circunstancias. Es decir dentro de un mismo poder se puede usar desde la luz o desde la oscuridad. Todo depende de la creencia del mago así como del fin con el que use su poder.

>>Teniendo eso en cuenta, es probable que en Shiroi y Kuroi, ya existiera la magia en su interior por herencia de un solo miembro paterno. Es decir probablemente tuviesen La Visión y solo necesitaban que se dieran la circunstancias para que ese poder que estaba dormido despertara. Pero según me habéis contado, esa magia encerrada, ha nacido por la motivación de salvar a sus padres. A cualquier coste sin importarles el método. Es decir, que ha despertado en unas circunstancias que probablemente sea por venganza, odio, impotencia… algo así. Una magia usada con esos fines es magia oscura.

>>Pero la “tendencia de la magia”, que es el término para definir esto, no siempre es la misma. Puede variar, eso si siempre y cuando el Shikatsu que la ejerza cambie. Es decir si se sana el dolor, la causa o el fin con el que se quiera usar, esa magia podría volver a la luz, o al revés. Aplicando esto a los chicos, ellos podrían cambiar y que su magia volviese a la luz.

Sejo – por los Magos de los Elementos. Parece que hablas de una secta.

Megumi – Déjame terminar – lo miró de reojo – También hay que tener en cuenta que hay personas que desde que han nacido y debido a las circunstancias con las que ha crecido, su manera de pensar y ver el mundo es rencorosa y vengativa. Si en alguien así despertaran poderes, lo harán de forma oscura y es muy difícil liberarlos porque cambiar el punto de vista de ver el mundo que has adquirido cuando te has hecho adulto es una de las cosas más difíciles de hacer. Por eso ahora os pregunto ¿Shiroi y Kuroi han tenido una buena infancia?

Shira – Bueno, Kuroi me contó una vez… – la voz suave de la chica les sobresaltó.

Sejo – sigue durmiendo Eusebia que estamos hablando los mayores.

Se escuchó el sonido del puño de Shira al impactar fuertemente en el hombro del chico.

Shira – bueno, como decía, Kuro me contó una vez que su padre maltrataba a su madre. Por eso se divorciaron, pero debido a todo el lio de la mudanza, la custodia y demás aún vivían juntos. Esto es algo que muy pocos saben así que por favor que no salga de aquí que os reviento. – dijo rascándose los ojos por el sueño haciendo que su amenaza quedase en el aire.

Hana – ¿maltratos?

Rora – no son muy frecuentes, a mí también me lo contó – sonríe de forma nostálgica mientras desayunaba tranquilamente cereales y leche con chocolate.

Shira – por eso Kuroi odiaba tanto a su padre…no le hablaba. Pero no solo le odiaba por eso sino, también porque su padre le criticaba mucho por como vestía, y…básicamente su aspecto físico, se pensaba que su hijo era un delincuente y no veía la realidad. Ya sabéis que Shiroi y Kuroi son tan parecidos como diferentes.

Rora – a Shiroi le pegó una vez en un intento de defender a su madre…pero no me llegó a contar todo. Pienso que ambos quieren de vuelta a su madre únicamente. Pero aun así, respondiendo a tu pregunta Megumi, yo creo su infancia ha tenido cosas buenas y cosas malas, pero que ellos veían y daban prioridad a las cosas buenas.

Shira – todo esto es tan raro. Se han vuelto obsesivos por revivirles. Como si fuese su nueva religión.

Sejo – de lo que te enteras en situaciones extremas, vaya semanita llevamos…

Megumi – bueno, sé que es difícil pero debéis seguir adelante chicos. Mi casa, el complejo y yo estamos a vuestra entera disposición.  Hay que estar más atentos. De momento intentad centraros en los exámenes finales que os quedan y crucemos los dedos para que nada de esto vuelva a pasar. Intentaré buscar pistas de esos hermanos con mis contactos a ver que averiguo.

Tras decir estas palabras el tema se dio por terminado. Shira y Rora se quedaron hablando tranquilamente de cosas triviales. Hana decidió que teniendo los exámenes finales tan cerca debía ponerse a estudiar y Sejo se puso a entrenar. La próxima vez no se dejaría derrotar tan fácilmente.

Megumi tenía razón, debían seguir adelante. No sabían cuando volverían a ver a los gemelos ni en qué circunstancias. Pero lo que si sabían es que cuando llegara la ocasión estarían preparados.

Fin del capítulo-

Capítulo anterior                                                                                    Capítulo siguiente

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s